Probamos a fondo la Nintendo Switch, una consola única

La nueva consola es ya la más vendida por Nintendo en su primera semana. Ha sido pensada para jugar en casa, pero se transforma en un modelo portátil para llevar a todas partes

Nintendo quiere volver a la senda del éxito con Switch, una consola con un diseño revolucionario que permite utilizarla tanto como un modelo de sobremesa como uno portátil. Si nos guiamos por la opinión de los analistas, conseguirá su objetivo y solo en 2017 se venderán 5 millones de unidades en todo el mundo. Hoy se ha conocido que, además, es ya la consola más vendida de Nintendo en su primera semana.

Lo que la pantalla esconde

Nintendo Switch se compone de tres elementos —pantalla, base y mandos—. El principal es el primero: una superficie táctil que en realidad esconde la consola en sí misma. Su aspecto es muy similar al de una tableta. De hecho, es fácil localizar un botón de encendido y apagado, teclas de volumen, un puerto para auriculares o un conector USB tipo C destinado a la carga de su batería interna.

Con un tamaño de 6,2 pulgadas, muestra contenidos con una resolución máxima de 720p. La reproducción de las imágenes es nítida y la calidad global es excelente; tanto que no echamos de menos más píxeles. Sí se nota que la capacidad gráfica no iguala a la de consolas como Xbox y PlayStation, pero ni preocupa ni sorprende, ya que no es la lucha de Nintendo. Por lo demás, los ángulos de visión son buenos y no se perciben reflejos en interiores (en exteriores sí se aprecian), e incorpora dos altavoces estéreos que hacen su función, aunque su rendimiento es bastante ajustado.

Esta pantalla puede utilizarse de forma independiente. Y lo hace de dos formas: a modo de consola portátil tradicional, con los mandos acoplados a sus laterales; o en formato tabletop, es decir, situándola en una mesa o en otra superficie plana y controlándola a distancia. Aquí entra en acción un soporte que se despliega en su parte trasera muy similar al de un marco de fotos y que ayuda a mantenerla en vertical con cierta seguridad.

Bajo este soporte se sitúa una ranura para tarjetas de memoria de hasta 2 TB que consideramos imprescindible, ya que Nintendo Switch posee una capacidad interna de 32 GB, de los que quedan libres 26 GB. Si tenemos previsto comprar juegos digitales, necesitaremos más espacio. También es posible optar por títulos físicos, que vienen en formato cartucho y tienen una curiosa peculiaridad: saben mal. Y es que Nintendo ha recubierto el plástico exterior con una película de un químico amargo no tóxico (benzoato de denatonio) para evitar que los niños se los lleven a la boca.

Ficha técnina

CONSOLA

Tamaño y peso: 102 x 239 x 13,9 mm; 297 g

Pantalla: Táctil capacitiva LCD de 6,2 pulgadas, resolución HD

GPU: Tegra NVIDIA

Capacidad: 32 GB (ampliable por microSD hasta 2 TB)

Comunicaciones: LAN inalámbrico (compatible con IEEE 802.11 a/b/g/n/ac) / Bluetooth 4.1 (Solo en modo TV)

Salida de vídeo/audio: 1920×1080, 60 fps a través de HDMI / compatible con PCM lineal 5.1 por HDMI

Altavoces: Estéreo

Conexiones: USB tipo C, auriculares, tarjetas de juego, tarjetas microSD

Sensores: Acelerómetro, giroscopio, sensor de brillo

BASE

Tamaño y peso: 104 x 173 x 54 mm; 327 g

Conectores: 2x USB 2.0, conector consola, adaptador de corriente, HDMI

JOY-CON

Dimensiones y peso: 102 x 35,9 x 28,4 mm; 49 g (L), 52,1 g (D)

Sensores: Acelerómetro, giroscopio, cámara infrarroja de movimiento (D)

Conectividad: Bluetooth 3.0, NFC

Vibración: vibración HD

Batería: 525 mAh, 20 horas de autonomía, 3,5 horas de carga

Precio: 329,90 euros

Más información en:    http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2017/03/07/actualidad/1488880077_535430.html

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